Producir poca saliva puede causar mal aliento y caries, entre otras patologías

Tener la boca seca no es una simple molestia. Puede ser síntoma de varias enfermedades y provocar caries, mal aliento, disminución de las defensas de la boca, aumento de la sensibilidad dental, inflamación de las encías e infecciones sistémicas, entre otras patologías. Las personas mayores, por ejemplo, pueden sufrir caries por la disminución de la cantidad y la calidad de la saliva. La mujer, con la menopausia y el menor aporte de estrógenos (o ausencia de ellos), desarrolla una atrofia y sequedad que afecta también a la cavidad oral. El uso de aerosoles y la ingesta de determinados medicamentos pueden provocar también la disminución de la saliva.

Una correcta hidratación ayuda a prevenir la sequedad en la boca y comer caramelos o masticar chicles (siempre sin azúcar), con sabor a fresa ácida o limón, estimula la salivación en bocas habitualmente secas. También existen medicamentos para estimular la producción de saliva de las glándulas salivales, y que ésta pueda ejercer su efecto protector sobre dientes y mucosas, pero tienen efectos secundarios y deben ser recetados por un facultativo. El Colegio de Dentista de Santa Cruz de Tenerife recomienda consultar con el profesional si se sufre de sequedad bucal, ya que será nuestro dentista habitual quien pueda estudiar las posibles causas y tratar el problema para evitar consecuencias negativas.

 

Estudios con gusanos de seda

Un equipo de la Universidad de Texas, liderados por el profesor Chih-Ko Ye, experto cuyo trabajo se centra en la investigación de las células salivales, está trabajando con gusanos de seda, con el fin de usar las fibras del tejido para generar células madre que puedan transformarse en células de las glándulas salivales. Y es que estas glándulas, vitales para nuestra salud oral, tienen una escasa capacidad de regeneración.

Estos estudios son una esperanza para ayudar a los afectados por una enfermedad degenerativa autoinmune, el síndrome Sjögren (que en Estados Unidos afecta a cuatro millones de personas), que ataca a los lagrimales y a las glándulas salivales. Por otra parte, la escasa producción de saliva afecta también a los pacientes de cáncer de cabeza y cuello que reciben tratamiento con radiaciones.

Tal como explica el doctor que lidera este estudio de la Universidad de Texas, “las células madre de las glándulas salivales son de las más difíciles de generar en cultivo y de conservar su función”. Hasta el momento, el proceso en el que están investigando, para el que ya se han iniciado los trámites para obtener la patente, se purifican las fibras de seda, para eliminar contaminantes y, en el resultado final, se ha conseguido mantener buena parte de las características naturales de las glándulas salivales.

En palabras del doctor Yeh, “hasta el momento, las propiedades de estas células no se habían podido retener usando otras técnicas de cultivo de tejido”. Además, este especialista asegura que la seda es una buena elección porque “es natural, biodegradable, flexible y porosa, lo que facilita un acceso fácil de las células al oxígeno y los nutrientes”.

Imagen recurso de una boca.

Imagen extraída de odontologos.mx

 

2015-09-01T08:57:40+00:00septiembre 1st, 2015|Noticias|