Incluso la ingesta de alimentos bajos en azúcares puede favorecer la aparición de caries

Según han publicado recientemente las entidades Internacional and American Association for Dental Research (IADR/AADR), en fechas recientes, el desarrollo de caries es sensible incluso a la ingesta de alimentos bajos en azúcares, por lo que la ausencia de éstos es el factor necesario en la lucha contra esta patología. Así lo determinan estudios de los centros británico University College London y la London School of Hygiene and Tropical Medicine.

Por otra parte, las expertas Beau Meter y Jessica Lee, de la Universidad de North Caroline y Chapel Hill, en Estados Unidos, firman el artículo La confluencia del azúcar, la caries dental y las políticas de salud, en el que subrayan la relación entre la ingesta de sacarosa y la caries y su implicación en las políticas públicas, que deben fomentar un cambio positivo en los hábitos alimenticios para conseguir una mejora en los resultados en materia de salud oral.

El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife considera que la reducción de los productos azucarados constituye uno de los tres pilares básicos para conseguir una buena salud oral, junto a la higiene diaria y a las revisiones periódicas con el especialista. Y es que los azúcares fermentan en nuestra boca, por lo que pueden producir la aparición de caries, ya que se transforman en ácidos y atacan el esmalte dental. De ahí la importancia del cepillado dental después de cualquier ingesta de alimentos o de beber, por ejemplo, zumos azucarados.

La sacarosa también se encuentra en bollería, golosinas, kétchup y bebidas gaseosas. En cambio, la fructosa, que es el azúcar que se encuentra en las frutas) no tiene este efecto tan perjudicial. La prevención de la caries, tal como señalan los dos estudios a los que se refieren la IADR y AADR, debe ser un asunto de gran interés para los gobiernos a la hora de establecer sus políticas de salud, ya que tal como ha reconocido la World Health Organization (WHO), las patologías dentales son las enfermedades no transmisibles más prevalentes en el mundo, con los gastos económicos que ello conlleva.

 

 

2015-08-25T13:05:25+00:00agosto 25th, 2015|Noticias|