Bebidas carbonatadas e isotónicas y las frutas ácidas pueden contribuir a erosionar el esmalte dental

Con las altas temperaturas del verano nos apetece tomar más bebidas frescas y consumir alimentos ligeros y refrescantes como las frutas. Sin embargo, debemos seguir una serie de recomendaciones para evitar que, con el consumo de este tipo de alimentos y líquidos, suframos sensibilidad dental o un mayor riesgo de caries. Y es que bebidas muy carbonatadas e isotónicas y determinadas frutas ricas en ácidos (como manzanas, kiwis, naranjas, limones, etc.) pueden provocar una desmineralización del esmalte dental. Para evitarlo, el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda esperar de cinco a diez minutos tras ingerir el alimento o la bebida para comenzar con el cepillado dental.

De esta forma, es importante que conozcamos cómo actúan los alimentos y bebidas en nuestra boca, para poder proceder a una adecuada higiene, en el momento necesario. Si, como hemos ya indicado, las bebidas isotónicas, muy carbonatadas o las frutas ácidas requieren que esperemos unos minutos para iniciar el cepillado, las medidas a tomar para proteger el esmalte dental con otros alimentos son diferentes. Por ejemplo, los zumos y helados habituales son, de forma general, ricos en azúcares, que se depositan con facilidad en los espacios entre nuestros dientes, lo que incrementa el riesgo de que suframos caries. Por ello, si ingerimos este tipo de alimentos es fundamental que el cepillado dental se realice de forma inmediata. Es recomendable también optar por zumos y helados sin azúcares añadidos. Tampoco debemos olvidarnos del cepillado tras la ingesta de bebidas alcohólicas, cuyos componentes pueden contribuir al aumento de riesgo de caries.

De esta forma, para evitar molestias como la sensibilidad dental, las caries u otras patologías bucales es fundamental no descuidar nuestra higiene bucal y cepillarnos los dientes de la forma adecuada, también en función de las características de los alimentos y bebidas que ingerimos. El cepillado debe incluir, como en el resto del año, la limpieza también de encías, lengua y mucosas y, en caso de cualquier duda o aparición de síntomas en nuestra boca, acudir al dentista.

La función del esmalte

El esmalte dental tiene una importante función en nuestra salud bucodental y es que es el encargado de proteger nuestros dientes del desgaste o erosión que pueden causar el ácido que contienen los alimentos. Aunque es un material duro y resistente, es necesario que, igual que el resto de elementos que componen nuestra boca, tomemos las precauciones necesarias para protegerlo. La erosión del esmalte puede derivar en la molesta sensibilidad dental, con dolor o malestar en los dientes, entre otras consecuencias negativas para nuestra salud bucal.

molar abierto

2014-08-14T12:41:27+00:00agosto 14th, 2014|Noticias|